Durante casi 45 años de ejercicio profesional en la Industria de la Construcción, ocupando posiciones tales como Supervisor, Construction Manager, o Constructor, he estudiado diversos autores acerca de la productividad en la Industria. La realidad es que nuestra industria se ha quedado rezagada en cuanto a mejorar este renglón, especialmente en Latinoamérica, a pesar del surgimiento y crecimiento de las estructuras prefabricadas, y más reciente la impresión 3D.
Una de las principales razones, a mi entender, es la falta de una cultura de compromiso en las personas y las empresas, que afecta a todos los niveles, desde la gerencia, hasta el obrero de la construcción. No nos gusta comprometernos y, si lo hacemos, no damos la importancia a cumplir los compromisos asumidos. Esto, inevitablemente se refleja en ineficiencia y, por tanto, en mayores costos.
Asumir compromisos y cumplirlos es, lamentablemente, una virtud cada vez menos común. Y esto afecta a todo el equipo, pues el trabajo en equipo es como una red neuronal, si una conexión falla, se rompe la comunicación, y la red debe restaurarse para alcanzar los objetivos.
Por tanto, el compromiso debe ser, además de una virtud personal, una cultura empresarial. En ese sentido, en las siguientes líneas incluimos una serie de sugerencias para ser analizadas como individuos y como equipo, sobre todo como líderes, llamados a guiar, motivar, y dirigir los miembros del equipo:
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